Mantenimiento
Lo que se repone para que la colonia no se pare: la fibra de coco con la que se prepara la cama al empezar y que después mantiene el proceso aireado y sin mosca de la fruta.
Lo que se repone para que la colonia no se pare: la fibra de coco con la que se prepara la cama al empezar y que después mantiene el proceso aireado y sin mosca de la fruta.
La fibra de coco es la cama con la que arranca cualquier vermicompostador: un ladrillo hidratado con unos 3 litros de agua da entre 8 y 9 litros de sustrato esponjoso, que mantiene la humedad y la aireación mientras las lombrices se hacen su refugio.
Sirve también durante todo el proceso como estructurante, mezclada con los restos frescos que vas aportando, y una capa en superficie ayuda a mantener la humedad y evita la mosca de la fruta.
Dos cosas que conviene saber: la fibra de coco y el cartón ya son comida para las lombrices, así que al empezar no hace falta añadir más que un puñado de restos; y la sobrealimentación es el fallo más común de los primeros meses. Si el compost huele a otra cosa que a tierra, hay más comida de la que la colonia puede procesar.
Ver el ladrillo de fibra de coco