Cómo hacer compost con lombrices: guía básica de vermicompostaje

Vermicompostador en uso: alimentando a las lombrices

Esta sencilla guía la hemos redactado para facilitar y acompañar tus primeros pasos con el vermicompostaje.

En la primera parte te explicaremos algunos conceptos básicos de forma muy reducida, sin entrar en mucho detalle.

En la segunda parte, por ser más importante y depender de ello la supervivencia de las lombrices, nos extenderemos un poco más.

En la tercera parte hablaremos de los problemas más frecuentes y su solución.

Al final de varios apartados encontrarás enlaces a guías más completas, por si quieres ampliar tus conocimientos.

Qué encontrarás en esta guía

Primera parte

  1. Qué es el vermicompostaje.
  2. Por qué vermicompostar.
  3. El vermicompostador: tipos.

Segunda parte

  1. Las lombrices: condiciones de vida.
  2. El alimento de las lombrices.
  3. Preparación del vermicompostador.
  4. Lixiviados.
  5. Extracción del vermicompost, té de lombriz o humus líquido.

Tercera parte

  1. Problemas y soluciones.

Vermicompostador en uso: enterrando restos vegetales junto a las lombrices

Primera parte

1 – ¿Qué es el vermicompostaje?

El vermicompostaje doméstico es la opción casera de la lombricultura industrial. Se trata de un sistema de compostaje con lombrices que, imitando lo que ocurriría en la naturaleza, transforma los restos orgánicos de tu cocina o jardín en vermicompost que, una vez retirado y madurado, pasa a convertirse en humus de lombriz, un producto con extraordinarias cualidades fertilizantes y 100% ecológico.

Es un proceso que no genera malos olores.

2 – ¿Por qué vermicompostar?

Porque es el sistema más cómodo, limpio y rápido de reducir y transformar tus residuos orgánicos en casa.

Porque de esta forma estarás participando de forma activa y desde casa en la lucha contra el cambio climático, evitando que cerca del 50% de los restos orgánicos de tu hogar terminen convirtiéndose en un producto contaminante.

Es muy importante que sepas que estos residuos, una vez llegan al vertedero, son los causantes de entre el 8 y el 10% de las emisiones de CO₂ a la atmósfera.

Porque todas las formas de reciclaje nos acercan a la tan necesaria economía circular, al transformar residuos en recursos.

Porque a cambio obtendrás el mejor y más natural fertilizante para tus plantas.

3 – El vermicompostador: tipos

Un vermicompostador no es más que un recipiente donde tendremos los residuos y las lombrices. Se trata de un recipiente cerrado, pero no hermético, donde viven las lombrices y donde a su vez se van depositando los restos que les sirven de alimento.

Lo puedes comprar o hacer tú mismo, pero tiene que cumplir unas condiciones mínimas: que tenga orificios de respiración, que tenga agujeros de drenaje y que les proporcione oscuridad.

Hay muchos sistemas: los verticales de bandejas apilables, los horizontales o de cajón y los de tolva o flujo continuo. Aunque a nivel doméstico utilizamos siempre un vermicompostador, la forma industrial más habitual es la de lechos directamente en el suelo o sobre mallas textiles permeables, que es la que utilizan en las granjas de lombrices.

En todos los sistemas, lo más importante es que el fondo sea perforado o de algún material permeable, para evitar que se encharque en caso de exceso de riego o de producirse lixiviados por no compensar de forma adecuada los residuos frescos o verdes con secos. Cualquier sistema es bueno, siempre que cumpla unas condiciones mínimas para garantizar la humedad, ventilación y oscuridad necesarias para la vida de nuestras lombrices.

Vermicompostador vertical de bandejas apilables, desmontado

Vermicompostador tipo lombrihogar, desmontado y con sus piezas a la vista

Puedes ver los distintos formatos en nuestra selección de vermicompostadores, y si quieres profundizar, en el blog tienes la guía vermicompostera: qué es, tipos y características.

Segunda parte

4 – Las lombrices: condiciones de vida

La lombriz ideal para el vermicompostaje es la conocida como lombriz roja californiana. Esto es debido a su voracidad, resistencia y capacidad reproductiva. La lombriz roja californiana es capaz de colonizar grandes cantidades de residuos orgánicos.

Se desarrollan de forma óptima entre los 18 y 25 ºC, aunque soportan temperaturas entre los 4 y los 40 ºC. Viven en un ambiente con una humedad de entre el 70 y el 80%, es decir, mojado pero sin chorrear. Soportan sin problemas sustratos con rangos de pH que van del 4,5 al 9,5, aunque terminarán convirtiéndolo en neutro (7).

Lombriz roja californiana criada en la granja de multiHuerto

Tienen una alta capacidad reproductiva, pudiendo duplicarse en cantidad cada 3 meses si tienen las condiciones adecuadas. Si les falta espacio o comida bajan su tasa reproductiva. Son muy voraces: comen diariamente el equivalente a su peso en materia orgánica y devuelven el 60% en forma de vermicompost. Son fotofóbicas: la luz las daña y huyen de ella.

Si quieres exprimir su ritmo de cría, en el blog tienes la guía sobre cómo hacer que se reproduzcan más rápidamente.

5 – El alimento de las lombrices

Las lombrices son capaces de procesar prácticamente cualquier tipo de residuo orgánico. A nivel industrial se utilizan muchos tipos de residuos, desde los más comunes —como son el estiércol animal o cualquier resto agroalimentario— hasta lodos de depuradoras o residuos de mataderos. No obstante, para el vermicompostaje doméstico evitaremos darles algunos restos, para evitar problemas de malos olores y de insectos.

Las lombrices no tienen dientes: se alimentan succionando. No podrán empezar a comer si el alimento no está húmedo o si los restos no han comenzado a descomponerse. Es conveniente trocearlos para facilitar su descomposición y mezclarlos con restos secos como pan, papel, cartón, hojas secas o alimentos similares, para compensar el exceso de humedad de los frescos. A esto, que es básico en el vermicompostaje, lo llamamos «estructurar» y, además de ayudarnos a compensar la humedad, nos garantiza un sustrato que retiene aire y no se apelmaza. Además, las lombrices para desarrollarse de forma óptima necesitan una proporción adecuada de carbono (restos secos) y nitrógeno (restos verdes), que también conseguimos al estructurar.

Cubrir los restos con algo como una hoja de periódico húmedo o un trapo viejo nos ayudará a mantener unas mejores condiciones de humedad y a evitar la aparición de moscas de la fruta. Es conveniente empezar poniendo el alimento en un lado: de esta forma siempre queda una zona libre de restos que, en caso de fermentación del alimento, les servirá de espacio para vivir sin peligro. Este detalle es importante, ya que el principio del proceso es la parte más delicada: carecen de refugio suficiente y un error en la alimentación puede tener consecuencias desastrosas para las lombrices.

Restos orgánicos troceados listos para alimentar a la lombriz roja californiana

¿Qué alimentos SÍ podemos poner?

En mayor cantidad: restos de frutas y verduras, posos de café o infusiones, restos de plantas verdes y secas.

En menor cantidad: agujas de pino, cáscaras de huevo desmenuzadas, papel de cocina y servilletas, leche y otros lácteos, cartón o periódicos humedecidos y troceados, pelo y lana sin tintar, pan húmedo y troceado, restos cocinados.

¿Qué alimentos NO podemos poner?

Materiales inorgánicos como plásticos o gomas, papel de revista satinado, heces de perros o gatos, huesos, carne o pescado, restos de comidas y salsas en grandes cantidades, restos del aspirado, productos salados, restos de poda tratados químicamente, césped recién cortado (de golpe se podría fermentar elevando la temperatura; mejor poco a poco), hojas de roble, encina, nogal o castaño.

Recuerda que…

Las lombrices viven dentro de su alimento, y este tiene que reunir unas condiciones adecuadas de humedad, aire y pH. Cuanto más variada sea su alimentación, más calidad tendrá el vermicompost; y cuanto más troceados les pongamos los restos, antes actuarán los microorganismos encargados de su descomposición y las lombrices.

No es lo mismo trocear que triturar. Ten siempre presente que el proceso es aerobio y por tanto se realiza con aire: si trituramos los restos conseguiremos una masa o flan anaerobio (sin aire) que no reunirá las condiciones adecuadas de vida para las lombrices.

multiHuerto, especialistas en vermicompostaje en España

Evita hacer de golpe grandes aportes de alimentos nuevos que todavía no hayas probado: podrían cambiar el pH del sustrato o fermentar, aumentando la temperatura y pudiendo matar a las lombrices. No añadas, por ejemplo, césped recién cortado en gran cantidad sin estructurar con material seco para que circule el aire y absorba parte de la humedad, ya que fermentaría y produciría una elevación térmica importante. Siempre que añadas restos, deja un espacio libre para que tengan dónde ir en caso de fermentación. Esta sencilla técnica les salvará la vida en más de una ocasión.

Tienes que tener especial cuidado en los inicios, ya que tienen poco sustrato y cualquier cambio les podría afectar. Cuando ya empiezan a tener más sustrato se reducen los riesgos: si algo no les gusta o produce algún cambio, tan solo tienen que profundizar y estarán a salvo hasta que las condiciones mejoren.

Comprueba periódicamente el nivel de humedad del vermicompostador, aunque por el tipo de alimentación la humedad debería ser suficiente. Si no mezclas adecuadamente restos secos con verdes o frescos terminarás teniendo un nivel demasiado alto de humedad. Asegúrate de que el sustrato está siempre húmedo pero sin chorrear: recuerda que sin humedad no pueden vivir, y con mucha tampoco.

Importante: el grado ideal de humedad es de entre el 70 y el 80%, y en este estado debería estar húmedo pero sin chorrear. Si tu vermicompostador produce continuamente lixiviados es una señal de que no estás haciendo bien las cosas.

La guía completa de alimentación está aquí: aprendiendo a alimentar a las lombrices.

6 – Preparación del vermicompostador

El primer paso será prepararles una cama o lecho con fibra de coco humedecida o cartón; con unos 7 cm tendrán suficiente para empezar. Ponemos a las lombrices con el sustrato sobre su nueva cama y ellas solas se esconderán para huir de la luz, y lo cubrimos con el material que hayamos escogido para hacer el lecho. Después, enterramos ligeramente unos 200 g de restos vegetales troceados en un costado para que se vayan descomponiendo. Esperaremos a que se adapten y veamos que los restos desaparecen para volver a ponerles comida.

Bloque de fibra de coco para preparar la cama del vermicompostador

Tienes la fibra de coco y la lombriz roja californiana en la tienda, con garantía de llegada viva.

¡Enhorabuena, ya tienes en marcha tu vermicompostador!

A partir de aquí, cuando veamos que se los van comiendo, iremos añadiendo más restos poniéndolos en un lado del vermicompostador, de forma que tengan espacio libre de alimentos. Recuerda la importancia de dejar siempre una zona libre donde puedan ir en caso de problemas.

Recuerda: empezaremos poco a poco con la comida y, hasta que tengan suficiente capa de sustrato, dejaremos siempre libre un lateral hasta que esté lleno el otro.

7 – Lixiviados

Así se llaman los líquidos que salen del vermicompostador cuando tiene un nivel demasiado alto de humedad. Esto normalmente te ocurrirá cuando riegas en exceso y aumentas la humedad, aunque también te puede pasar si no estás estructurando y compensando bien restos secos con húmedos o frescos. Es siempre una señal de que algo estamos haciendo mal y tenemos demasiada humedad; si no lo corregimos, las lombrices empezarán a tener problemas.

No son lo mismo los lixiviados que el humus líquido o té de lombriz, y se obtienen de distinta manera. Lo explicamos a fondo en humus líquido o té de lombriz, ¿es lo mismo que el lixiviado?.

Recuerda: el proceso de vermicompostaje se realiza con una humedad de entre el 70 y el 80%, y en ese grado ni siquiera gotea.

8 – Extracción del vermicompost, té de lombriz o humus líquido

El tiempo necesario para llenar el cajón dependerá directamente de la cantidad de lombrices que tengas y de las condiciones en las que las tengas, ya que esto afectará directamente al estado de la colonia. Ten en cuenta que en las mejores condiciones cada una puede digerir su propio peso en alimento al día y devolver el 60% en forma de lombricompost.

Si tienes unas 500 lombrices adultas, podrás procesar unos 500 g de restos diarios, generándote unos 300 g de lombricompost.

Si están en buenas condiciones, en tres meses duplicarán su número y serán capaces de procesar más alimento.

En los sistemas de bandejas o verticales bastará con sustituir la bandeja inferior cuando llenemos la última de arriba; en los de tolva o flujo continuo, extraeremos por la parte inferior el lombricompost más antiguo.

En los horizontales o de cajón esperaremos a que conviertan los restos del lado del que las alimentamos en vermicompost y empezaremos a alimentarlas en el otro, para que acudan las lombrices y así poder cosechar el lado que ya han procesado. Esto lo realizaremos de la siguiente manera:

Dejaremos unos días de ponerles alimento para que terminen los restos que les queden. A partir de aquí, cuando lo hagamos, lo pondremos en el lado contrario del cajón para que se desplacen hasta esta zona para alimentarse; a su vez dejaremos de regar la zona que queremos vaciar, provocando con esto que las rezagadas vayan saliendo de esta zona en busca de comida y humedad. Una vez extraído el lombricompost, debemos dejarlo madurar en un sitio oscuro y con respiración para que se convierta en humus. Si lo mueves de vez en cuando para airearlo, acelerarás este proceso.

Hablemos ahora del té de lombriz o humus líquido

Se trata de un magnífico abono líquido que nada tiene que ver con los lixiviados. Se podría aplicar puro en las plantas sin que suponga ningún problema, ya que tiene casi las mismas características que el humus, pero en estado líquido.

Lixiviados de vermicompostador recogidos en un recipiente

Obtener este abono líquido es sencillo, pero siempre tendremos que esperar a tener humus joven o vermicompost que sacar del vermicompostador, y lo haremos de la siguiente forma:

Pondremos la bandeja que vamos a extraer sobre un cubo o sobre la misma base del vermicompostador e iremos regando despacio, para que el agua vaya lavando y arrastrando poco a poco las sustancias y microorganismos que componen el humus. Los vermicompostadores tienen agujeros de drenaje para evitar encharcamientos, pero no actúan como un gran desagüe. El proceso se debe hacer lentamente, tanto para no desbordarlo como para asegurarnos de que el agua va lavando y arrastrando todos estos nutrientes.

El líquido obtenido tiene una importante carga microbiológica, pero esta irá desapareciendo a partir de las 72 horas por falta de aire. A pesar de esto, el resto de nutrientes permanecerá en el líquido, aunque lo aconsejable sería utilizarlo en este plazo de tiempo para aprovechar al máximo sus cualidades.

Tercera parte

9 – Problemas y soluciones

Aquí te hablamos de los problemas más habituales y cómo solucionarlos. Recurre a este apartado cada vez que tengas un problema.

Cuesta mantener la humedad

No es normal. Puede ser que tengas el vermicompostador en una zona a la que le da el sol, o quizá estás estructurando los restos verdes y frescos con demasiados secos. Con el tipo de restos húmedos que le ponemos tendría que ser suficiente, y debería mantenerse muy fácilmente la humedad.

Solución: revisa su ubicación y riégalo (siempre en plan lluvia fina y mejor en varias veces). Reduce por unos días el aporte de material seco. La humedad es una de las cosas más importantes a tener en cuenta, pero recuerda que un exceso de forma continuada nos llevará a la compactación y falta de aire, que es peor.

Hormigas

La presencia de hormigas es un indicador claro de falta de humedad.

Solución: riega para aumentar la humedad y desaparecerán. Hazlo siempre en plan lluvia fina. Vale más regar poco en varios intervalos que mucho de golpe.

Mal olor

Algún resto de los que se han puesto se está pudriendo; puede que tengas un exceso de humedad y se esté apelmazando el contenido del vermicompostador. Sin aire los restos no se descomponen, se pudren; además, en estas condiciones no pueden vivir las lombrices.

Solución: si es un tipo de resto el que se está pudriendo, retíralo. Si se trata de un exceso de humedad, remueve para airear y añade trozos de papel o cartón seco troceado para absorber ese exceso.

Moscas

Hemos puesto muchos restos de fruta o material fresco y no lo hemos cubierto, o bien los restos ya llevaban huevos.

Solución: tenemos que abrir la tapa para que salgan y remover un poco el interior para que los posibles huevos que hayan podido poner se queden enterrados, y así ponérselo más difícil. Por lo general deberíamos tener por norma el enterrar los restos o cubrir el interior del vermicompostador con papel o con un trapo viejo, para evitar que proliferen este tipo de insectos.

Nos vamos de vacaciones

No las podremos cuidar.

Solución: déjales comida, aunque seguro que todavía tienen restos de reserva que aún no se han comido por no estar suficientemente descompuestos. Revisa que tienen humedad suficiente y cúbrelas con un trapo húmedo. Si la ausencia va a ser prolongada, déjales alguna botella de agua con alguna perforación sobre el sustrato para que se libere el agua poco a poco. Revisa muy bien la ubicación y procura dejar el vermicompostador en el sitio más fresco.

Ha disminuido la población de lombrices

Esto puede ser debido a cualquiera de los problemas anteriormente descritos. El problema más habitual es el exceso de humedad para obtener lixiviados. También puede ocurrir que hayamos puesto algún alimento que pueda haber variado el pH.

Solución: si les pusiste algo que normalmente no pones, retíralo por si acaso y añade restos nuevos. Recuerda dejar siempre una zona libre de restos: se refugiarán en esta zona a la espera de que mejoren las condiciones. Si se trata de un exceso de humedad, aporta material seco para que absorba ese exceso. Recuerda que siempre tienes que combinar restos secos con verdes o frescos: necesitas humedad, pero no encharcamientos.

Mis lombrices están por la parte superior, bordes y esquinas del vermicompostador. ¿Es esto normal?

Es normal ocasionalmente, pero si hay muchas de nuestras lombrices en estas zonas es alarmante.

Esto significaría que hemos hecho mal algún proceso del vermicompostaje. Podría ser por estar produciéndose una fermentación por añadir restos inadecuados o mucha cantidad, y también por haber poco aire en el sustrato y un grado de humedad excesivo.

Solución: normalmente, si es este el caso, lo solucionaremos eliminando el exceso de comida, removiendo el interior del vermicompostador y añadiendo estructurante seco (cartón, papel, hojas de plantas, etc.) para airear la mezcla y regular el nivel de humedad. Lo tratamos con más detalle en mis lombrices huyen y escapan del vermicompostador.

Tengo la sensación de que el número de lombrices está disminuyendo. ¿Qué está pasando?

Es posible que por un exceso de alimentación hayan quedado restos de comida enterrados y las lombrices estén por la parte inferior del vermicompostador. Por lo general no suele ser un problema, pero debes comprobar que has hecho correctamente los pasos del vermicompostaje.

También podría ser por añadir restos inadecuados o porque el sustrato se está apelmazando. Comprueba que las lombrices no están más pequeñas de lo normal: esto podría ser una señal de falta de alimento, o de sustrato muy apelmazado por exceso de humedad y falta de aire.

Solución: estructura con material seco para airear y absorber el exceso de humedad.

Tengo insectos y pequeñas arañas en el vermicompostador. ¿Qué son?

Son compañeros de las lombrices y no representan ningún problema para estas, pero siempre puedes retirarlos manualmente si no los quieres en tu vermicompostador.

Llevaba días sacando lixiviados para mis plantas y ya no salen; sin embargo, el vermicompostador se ve con muchísima humedad y están todas las lombrices en la superficie. ¿Qué ha pasado?

Se trata sin duda de un problema por exceso de humedad mantenido en el tiempo. Una vez el sustrato se convierte en una pasta sin aire, las lombrices huyen a zonas más aireadas.

El que ya no drene es debido precisamente a esta pasta, que sella el fondo —en nuestros vermicompostadores, la malla antihierbas— e impide que pueda salir el líquido. La solución a este problema pasa por vaciar el contenido del vermicompostador y limpiarlo con agua; una vez hecho esto, debemos estructurar convenientemente mezclando los restos que hemos extraído con material seco, cartón, hojas secas de plantas, etc.

Si un vermicompostador produce lixiviados continuamente es una mala señal, e indica mucho riego o una descompensación de restos frescos con secos. Este exceso de humedad termina evacuando el aire del sustrato, que ya no reunirá las condiciones adecuadas para la vida de las lombrices; además, pasará a una descomposición anaeróbica (sin aire) y desprenderá mal olor.

El proceso de vermicompostaje se desarrolla con una humedad ideal del 80%, y en este grado ni tan siquiera gotea. El sustrato tiene que ser esponjoso para que tenga capacidad de retener aire y filtre mejor cualquier exceso ocasional de humedad.

Moho blanco con pelos en el vermicompostador. ¿Es normal o he puesto algo que no debía?

No te preocupes, es normal. Piensa que en el proceso de descomposición de los residuos orgánicos van a participar, además de las lombrices, otros organismos descomponedores que, en el caso de hongos o microorganismos, les servirán también de alimento.

Hasta que le cojas el truco, te recomendamos que remuevas periódicamente los restos y que o bien los entierres en cada aportación, o que los cubras con estructurante como cartón, papel u hojas secas de plantas.

¿Te queda alguna duda?

Recurre a este apartado cada vez que tengas un problema. Y si tienes alguna otra duda o quieres saber algo más sobre nuestros productos, puedes escribirnos a hola@lombricesvermicompostaje.com y estaremos encantados de ayudarte.

De la teoría a la práctica

Las lombrices de esta guía las criamos nosotros

Salen de nuestra granja en Mutxamel y llegan vivas, o te las reenviamos sin coste. Si después de leer esto te quedan dudas, preguntános: lo cogemos nosotros.